Que la caza ya ha comenzado. Cuando las mujeres expresamos pensamientos que nos separan de un felpudo nos llaman feministas. Puede ser, siempre que serlo signifique exigir nuestra igualdad respecto al hombre. Son muchos y muchas (tiene narices..)los que se atreven a decir que ya existe esa igualdad, que las oportunidades son las mismas para todo. Las mujeres no somos prioridad en el mundo, ni mucho menos, por eso ningún gobierno toma en serio que mueran asesinadas 56 mujeres al año a manos de sus parejas o exparejas, por eso no se toman decisiones serias para luchar contra la explotación y el tráfico sexual de mujeres , por eso se permite que los locales de alterne se asocien y por eso mismo no se manda callar a la Iglesia cuando expresa su rechazo a los métodos anticonceptivos. Hace años esa era la mejor manera de mantenernos en casa, embarazarnos constantemente, y del mismo modo, miran hacia otro lado cuando las niñas acuden a la escuela con un pañuelo símbolo de la sumisión de la mujer al hombre .
Por eso mismo, ahora los ultraconservadores que nos tutelan y que ocupan cargos políticos y en la magistratura tratan como delincuentes a las mujeres que ejercen suderecho a decidir sobre su cuerpo obligándolas a declarar y recordar ese agrio momento. Por la simple razón, de que si los hombres tuvieran útero, el aborto llevaría legalizado muchísimos años, pues son ellos los que han estado gobernando el mundo durante siglos y entonces sí sería un tema de primer orden.
Mientras tanto, aquí andamos las mujeres, escondidas bajo tres supuestos (dos de pura lógica y uno mentiroso) y abandonadas por la sanidad pública. Es sencillo, uno puede estar toda la vida fumando consciente del daño que provoca en su salud que recibirá sin preguntas y como debe ser, el tratamiento que necesita. Ahora, si una mujer se queda embarazada y no desea continuar con su embarazo, apañada va. Se verá obligada a dar explicaciones sobre su vida sexual al menos a dos médicos que deberán determinar su estado y como última posibilidad podrá acogerse a un supuesto falso y pagar la interrupción de su embarazo. La sanidad pública no es culpable si no nació hombre.
Por eso, tenemos un TC con jueces de pasado falangista que te encañonan si le haces una pirula y jueces que llevan a declarar a las mujeres y a los médicos valientes que creen en la libertad de la mujer y a quienes prestan su ayuda obviando objeciones de conciencia de moralina rancia.
Resulta vergonzoso que un gobierno que se dice socialista eche balones fuera, mientras Rouco y los suyos proclaman ahora el derecho a la vida, pero no les dolió en prenda dar de comulgar a dictadores varios y no muestran reparos en justificar y tapar a sus curas pedófilos. Y como no, la panda de ultras de centro que como cualquier “ciudadano de bien” que se precie, se posicionaron contra el divorcio, los anticonceptivos o el aborto, pero luego su conciencia no se quebranta para hacer uso de leyes contra las que se opusieron con todas sus fuerzas y no dudan en divorciarse tres o cuatro veces para casarse con chicas a las que sacan 20 años, (anulación católica mediante) o mandar a la niña "que se nos ha quedado preñada" a abortar a Londres.
Aquelarre de brujas, porque nos veo otra vez en la calle peleando por lo nuestro...
Mientras tanto, aquí andamos las mujeres, escondidas bajo tres supuestos (dos de pura lógica y uno mentiroso) y abandonadas por la sanidad pública. Es sencillo, uno puede estar toda la vida fumando consciente del daño que provoca en su salud que recibirá sin preguntas y como debe ser, el tratamiento que necesita. Ahora, si una mujer se queda embarazada y no desea continuar con su embarazo, apañada va. Se verá obligada a dar explicaciones sobre su vida sexual al menos a dos médicos que deberán determinar su estado y como última posibilidad podrá acogerse a un supuesto falso y pagar la interrupción de su embarazo. La sanidad pública no es culpable si no nació hombre.
Por eso, tenemos un TC con jueces de pasado falangista que te encañonan si le haces una pirula y jueces que llevan a declarar a las mujeres y a los médicos valientes que creen en la libertad de la mujer y a quienes prestan su ayuda obviando objeciones de conciencia de moralina rancia.
Resulta vergonzoso que un gobierno que se dice socialista eche balones fuera, mientras Rouco y los suyos proclaman ahora el derecho a la vida, pero no les dolió en prenda dar de comulgar a dictadores varios y no muestran reparos en justificar y tapar a sus curas pedófilos. Y como no, la panda de ultras de centro que como cualquier “ciudadano de bien” que se precie, se posicionaron contra el divorcio, los anticonceptivos o el aborto, pero luego su conciencia no se quebranta para hacer uso de leyes contra las que se opusieron con todas sus fuerzas y no dudan en divorciarse tres o cuatro veces para casarse con chicas a las que sacan 20 años, (anulación católica mediante) o mandar a la niña "que se nos ha quedado preñada" a abortar a Londres.
Aquelarre de brujas, porque nos veo otra vez en la calle peleando por lo nuestro...














