martes, 16 de septiembre de 2008

Estoy de vuelta

Al final hoy ha sido el gran día, sip por fin! ¡todo llega! ¡he vuelto al blog!.Ha sido un verano raro, bueno raro no, tortuoso al principio y tranquilo y malalechero (esto denota una línea redaccional pelín cutre) de manera alternativa el resto. Lo sé, dicho así no lo entiende ni el Tato (linea redaccional aún más cutre).Digamos que ha sido un periodo de reflexión sobre la verdad, la mentira, las promesas, la sinceridad y dejándome de rodeos, el morro que tienen algunos. Pero, como diría Rocco Siffredi “una experiencia más y a otra cosa”. Concreto: no, no me ha dejado Romeo, me han echado del curro que es casi igual pero sin la parte guarra, bueno y que te pagan, y en general en el amor no suelen, o mejor dicho, no deben.
Y aquí ando un año después dando vida al blog que lo tenía en coma, entre el curro, la vida, entrenar, y ser tía (otra vez).
Resumir el verano me va a costar, a ver…mm… navegando en mi ignorancia de música modernita descubrí a Amy Winehouse .Yo que oía tanto hablar de ella por sus hábitos insanos y por fin supe qué cantaba. Mola. ¿Qué mas? La normativa de la vergüenza trajo a nuestra playa un cayudo repelto de cadáveres, Europa una vez más da la espalda a los pobres,. Continuó la debacle de la economía y lo que las subprime esconden, el resurgimiento del temido debate ohh el aborto, ¡qué infamia!, Ronaldinho se fue al Milán por fin, los Juegos Olímpicos y el pedazo de ceremonia de inauguración organizada por China que dejó a Occidente con la boca abierta para unos cuantos años (así son los chinos); tristeza en Barajas, Rusia se lía con Georgia, mientras las playas de Ibiza y mi curso de surf relegados al olvido dadas las circunstancias. Pero algo bueno tenía que traer el veranito, síiii!, redescubrí a mi amor platónico Hulk Hoogan en los Gladiadores del Siglo XXI. Lo sé soy una hortera y peor aún, me da igual!! Es más, querría ser gladiadora y dejar esto del periodismo que fijo que subida a la plataforma me llevaba menos disgustos y más pasta, uy eso ha sonado redaccionalmente bastante poco vocacional. Además, anda que no iba a estar yo poco mona con el traje plateado marcando cuadriceps, eh?
Ahora toca volver, y comenzar de nuevo. Me he inscrito en el concurso de blogs del 20, (otra vez, sí, el otro se frustró al final y no pudo haber curso) para obligarme a escribir que si no me sale el lado vago, que ocupa el 99% de mi yo interno y que me cuesta mantener a raya desde el 1% cerebral y responsable. Por lo tanto, aquí andaré comentando lo que ocurre en el mundo, que cada día da más pena y asco, pero bueno, como dicen en una peli que acabo de terminar de ver “Love actually is all around”- en cualquier sitio al que mires el amor es la fuerza impulsora de la vida de las personas. A ver si va a ser esa la causa de que todo sea un desastre, que falta quererse un poco más a uno mismo y querer a los que tenemos al lado, aunque sean desconocidos.
Besos, comenzamos.

domingo, 10 de agosto de 2008

Aunque no lo parezca, estoy

Hola! Hace mil años que tengo parado el blog, lo sé. Han sucedido imprevistos, sobre todo en las dos últimas semanas. Voy a volver a escribir, lo prometo, pero en estos momentos ando agobiada con otras cosas y no quiero que la ira se plasme en mi blog. Ya sé que todos sabéis que eso es imposible, debido a lo dulce y encantadora que soy, pero no. Hasta yo me he sorprendido, jeje.
En unos días vuelvo. Palabra de 2X.

miércoles, 11 de junio de 2008

“Si nosotros paramos, ya veis lo que pasa”



Esta frase corresponde a un piquete de la huelga de camioneros que ya va por el 3º día.
Mi único recuerdo propio de la actividad de los piquetes (el resto corresponde a imágenes, fotos y declaraciones que ofrecen los medios de comunicación), se traslada a la huelga general del 14 de diciembre de 1988, convocada por los dos principales sindicatos y apoyada por el 95% de los trabajadores, ante la reforma del mercado laboral realizada por el gobierno de Felipe González que entre otras cosas abarataba el despido e introducía los contratos temporales para jóvenes. Apenas tendría diez años, pero recuerdo que alrededor de las siete de la mañana entre el silencio y el miedo que se respiraba en la atmósfera de una democracia aún joven y con el reciente recuerdo de un golpe de estado cinco años antes, se empezaron a oír unos gritos procedentes de un grupo de piquetes que paraban a un conductor osado que se había atrevido a coger su coche y lanzarse a la calle. Tres disparos y un correrío de puertas de coche junto al sonido de los motores arrancando fueron lo siguiente.
Supongo que en este caso, una vez más, se trataba de un piquete informativo. No me refiero a los que se acercan a tu coche con octavillas y te animan amablemente a secundar la huelga y apoyarlos mientras te explican las razones por las que se convoca. No, estos son los menos, me refiero a estos que te informan, en plan “o paras, o te llevas una hostia y te quedas sin camión y sin carga”. Este tipo de piquete "informativo" que se planta delante de un camión o de un coche, que insulta a los trabajadores que hacen uso de su legítimo derecho a trabajar y deciden no secundar la huelga. bien porque no estén de acuerdo con lo que se demanda o bien porque considere que no son formas, es el más extendido y el que todos conocemos. El que se mea (con perdón) con su actitud, en la libertad del que tiene enfrente y al que llama compañero antes de colgarse de su ventanilla en marcha o de increparle hasta hacerle perder los nervios al grito de “esquirol”, “hijo de puta" o “cabrón". La figura del piquete, ilegal por cierto, y sobre todo de este tipo de piquete lo único que hace es perjudicar al movimiento obrero porque contribuye a mantener en sus trece a aquellos que no reconocen el derecho a la huelga como un modo legítimo de reivindicar una situación insostenible. Legítimo sí, pero desde la responsabilidad de todos y con todos. No me cabe en la cabeza que las asociaciones que apoyan esta huelga, que forman el 20% del total de transportistas y donde no se encuentran las principales asociaciones , se crean con el derecho de bloquear y boicotear un país, ralentizando el tráfico con sus camiones, taponando la entrada a los más importantes mercados u obligando a otros compañeros a sumarse al paro, con el consiguiente trastorno para el resto de conductores, distribuidores y consumidores. No me imagino a los médicos de familia o de urgencias en sus días de huelga bloqueando el paso a los quirófanos de la gente que necesita ser operada, igual que resultó reprobable que los operarios de limpieza de RENFE ensuciaran con aceite los tornos para presionar en la negociación.
Conste que tengo muy en cuenta que muchos de los camioneros que han parado, se encuentran en una situación muy difícil, el precio del barril de petróleo se ha multiplicado por tres, y los que hasta hace unos años ganaban dinero, ahora ven que lo pierden o que tienen que poner de sus bolsillos. Sin embargo, las reivindicaciones no pueden ser porque sí, ni pueden poner contra las cuerdas a un gobierno, que en este tema poco tiene que ver. No puede ser que Europa nos valga para algunas cosas y para otras no, que pidamos un libre mercado, pero cuando empezamos a perder exijamos una política intervencionista por parte del Estado. Por otro lado, una medida como la que pretenden los transportistas, de fijar un precio minimo para los profesionales provocaría mañana la misma reivindicación con otros colectivos y una legitimación de los métodos empleados. Es verdad que hay que replantearse mucho la dependencia que la distribución tiene del transporte por carretera, y ahí es donde hay que exigirle al gobierno, pero lo que no se puede consentir es que una minoría tenga en jaque a un país, intimide a los trabajadores y perjudique a toda una sociedad. En esta ocasión, el gobierno ha puesto en la mesa alrededor de 50 medidas de ayudas fiscales, que por cierto, el resto de trabajadores no tienen, pero aún así los transportistas no aceptan desconvocar el paro.
El gobierno, y más concretamente Interior, debería haber actuado antes, controlando a los descontrolados y a aquellos que sabotean a otros ciudadanos y utilizan la violencia y la sinrazón para obligar a otros trabajadores a secundarles a provocar el caos.
Una actuación que hoy ya llega tarde, y una actuación responsable por parte de las asociaciones convocantes, podrían propablemente haber evitado que esta huelga llevara ya dos víctimas mortales y un camionero herido de gravedad.

viernes, 21 de marzo de 2008

Sobre la lealtad y el compromiso.

Según la RAE la lealtad se define como el cumplimiento de lo que exigen las leyes de fidelidad y las del honor y hombría de bien, entendida esta última como la honradez. En otra de sus definiciones habla de legalidad, verdad y realidad. La lealtad y por añadido el compromiso hacia algo o alguien es sin duda, un valor poco extendido hoy. En una sociedad donde prima el estatus social dado por el dinero y el consumo, es difícil encontrar a alguien que esté dispuesto a poner por delante la honradez, la legalidad o la verdad.
Con esta reflexión, no pretendo ir más allá de nuestra realidad cercana, ni hablar de la pérdida de valores a nivel mundial, puesto que esto exigiría un estudio más profundo, y no es el caso ni estoy por la labor. Mi planteamiento se circunscribe a nuestra vida cotidiana, sobre los que tenemos más cerca, nuestro ambiente laboral, familiar, circulo de amistades.
Es verdad que en ocasiones, queramos o no, decisiones que nos vemos obligados a tomar pueden resultar beneficiosas para nosotros pero perjudican a otros, sin embargo, en esta ocasión se trata de otro aspecto: de aquello a lo que no estamos dispuestos a renunciar a sabiendas de que con ello infligimos un daño innecesario y evitable en otros.
Hoy día, resulta mucho más sencillo no ser leal, no comprometerse con nadie ni prometer fidelidad a los q tenemos más cerca. Esto permite desde luego, una mayor libertad de movimiento. Si no tenemos cargas morales hacia otros, no tendremos que someter nuestras decisiones a valoraciones como “en qué medida puede esto que es beneficioso para mí afectar a los demás”.
Es así que, desprenderse del compromiso para con otros ya sea jefes, compañeros de trabajo, familia o amigos, evita un lastre que podría convertirse en un problema a la hora de tomar una decisión, puesto que podrían asaltarnos planteamientos éticos sobre nuestro proceder. Sin embargo, no resulta tan sencillo. Pese a lo que queramos creer, todas nuestras acciones tienen repercusiones en nuestro entorno de un modo u otro. Por tanto, no tener en consideración a los que nos rodean a la hora de actuar, además de injusto, nos hace mucho más pobres como individuos.
Contar con los demás, y prever la forma en que nuestras decisiones y acciones pueden afectarlos, no significa encadenar nuestro desarrollo personal o profesional a terceros, si no plantearnos cómo crecer y cómo evolucionar sin que esto perjudique a los demás o que si inevitablemente es así, se minimicen en lo posible los daños.
Queda aquí reflejado, la fidelidad a la pareja, a los amigos, a un ideario de empresa, a una promesa realizada, a unos principios morales que rijan nuestros actos.
Tomar decisiones libres, acordes a nuestra ética y a sabiendas de que con ellas no perjudicamos gratuitamente a otros, no es tarea sencilla, implica elegir, en ocasiones renunciar a beneficios rápidos, pero sin duda, nos hace más libres e individuos más completos.

sábado, 8 de marzo de 2008

...

Ayer, pocas horas después de enterarme del asesinato de Isaías Carrasco, recibí un sms de una amiga. “Ahora sí que la hemos cagado”. Yo pensando que le había sucedido algo la contesté preguntando qué había ocurrido. Su respuesta: “vuelve la derecha”. Fue un momento muy triste, porque al pesar y la rabia del asesinato del ex concejal del PSOE, se unía la tristeza de pensar que tras cuatro años de oposición torpedera, de levantar dudas y sospechas y generar tensión y crispación, la derecha española ha conseguido que identifiquemos que cuando mata ETA, el PP ganará las elecciones y cuando lo hacen grupos integristas islámicos gana el PSOE. Si uno lo piensa, resulta aterrador, parece ser que hay muertos, y muertos y lo que es peor, unos muertos benefician a un partido y otros beneficiarían a otros.
Me resisto a pensar que esto pueda ser así realmente, que la estrategia manipuladora que desde el sector duro del Partido Popular y los medios de comunicación más reaccionarios se haya conseguido poner en duda la lucha del gobierno contra ETA, porque esto pone en entredicho el trabajo de muchos policias, guardias civiles, jueces y funcionarios.
Sin embargo, debo ser honesta, uno de los primeros pensamientos que me vinieron a la cabeza tras conocer la noticia del atentado fue: “¿ cómo va a afectar esto el domingo?”. Me asaltó el miedo y la duda de pensar que el electorado, los votantes, olviden cuatro años de oposición y de gobierno, de mentiras, de teorías conspiradoras, de insultos al presidente del gobierno, de “traiciones a los muertos”, de cartas obispales que dirigen el voto, de insultos y de desunión. Hoy además, imágenes de Maria San Gil diciendo lo inadmisible que le resultó ayer que Patxi López le pidiera a Mariano Rajoy que no volviera a decir que el PSOE agredía o traicionaba a las victimas. María San Gil, ofendida, sorprendida (¿?), contrariada y con cara de “no nos merecemos esto” lo contaba a la prensa.
Demasiado tarde, creo yo Sra San Gil, demasiado tarde se lo ha pedido. En mi opinión, hace ya tiempo que el PSOE debería haber gritado “basta” al PP. Después de cuatro años de insultos al gobierno, ha hecho falta que mataran a un hombre para que alguien reaccionara y le dijera que con qué cara después de llamarles traidores de muertos, socios de asesinos y de dar a entender que el gobierno y ETA actuan en connivencia, con qué cara vienen ahora a dar el pésame a la misma familia a la que ayer acusaba de negociar con asesinos y agredir a los muertos y las víctimas.
Creo yo, que mañana no debemos olvidar estos cuatro años de políticos y de intentos de deslegitimar las elecciones de 2004, cuatro años de políticos indecentes, de discursos insolidarios para ganar votos. Mañana, no sólo se decidirá el gobierno de los próximos cuatro años, si no también los votantes conservadores decidirán si son estos los políticos que quieren que encabecen sus listas, que los representen y que en un futuro dirijan un país en su nombre.
Para terminar, mi mas sincero desprecio a ETA. Resulta cobarde e indecente arrebatarle la vida a otra persona, pero mucho más hacerlo delante de su familia, de sus vecinos y con un par de tiros. Mi desprecio y repulsa también para ANV y la alcaldesa de Arrastate que ha sido capaz de condenar el asesinato de un vecino y compañero.
Mañana, más que nunca a votar.

sábado, 9 de febrero de 2008

A cambio de nada

“Ya no quedan camareros como los de antes” se lamentaba el ex ministro de Agricultura y actual secretario de economía y empleo del partido Popular, Miguel Arias Cañete hace unos días durante la celebración del Foro Cinco Días. Un discurso repleto de estereotipos xenófobos y racistas acompañó su defensa del “contrato de integración” que esta semana anunció el líder de la oposición, Mariano Rajoy y que se aplicará a los inmigrantes que lleguen a España si finalmente el Partido Popular gana las elecciones.
Cañete dio también su explicación al colapso de las urgencias españolas que como no podía ser de otra forma es consecuencia de “ la afluencia de inmigrantes ecuatorianas que descubren que hacerse una mamografía en Ecuador les cuesta el sueldo de nueve meses y aquí les sale gratis y tardan un cuarto de hora”.
Pues lleva razón Arias Cañete, ¡claro que sí! Esto ya no es lo que era, ¡habrase visto!. ¡Vienen a nuestro país, les permitimos que ocupen los trabajos que no queremos y encima pretenden tener papeles y optar a nuestro sistema sanitario!. ¡ncreíble vaya! Con lo bien que marchaba la economía del pelotazo, aquellos gobiernos aznaristas de antaño cuando no eran sino una mancha invisible en nuestra sociedad, trabajando en condiciones ilegales, sin cotizar a la seguridad social, explotados por sus contratantes y con miedo a exigir sus derechos por la amenaza de ser expulsados a sus países. ¿Qué ha sido de aquel inmigrante agradecido, al que se le podía amenazar con denunciarlo si no atendía a las ordenes del ciudadano español de turno?, ¿Qué ha sido del inmigrante que se excuaba por serlo y como manera de conseguir la aprobación de los españoles?. Lleva toda la razón Cañete, resulta ofensivo que todos estos extranjeros sustento de buena parte del crecimiento de la economía española y que ocupan puestos de trabajo que el español rechaza, no tengan formación apenas en cómo servir un café, cuidar a un anciano o limpiar con eficacia la cubertería de plata.
Por esta razón, se hace urgente y necesaria la aplicación de un contrato de integración como el que propone el PP para que individuos como Arias Cañete no vean ultrajada su dignidad de señoritos y no tengan que soportar pedir un café y que el típico panchito o árabe de turno tenga que apuntar su pedido. Un contrato donde el inmigrante se comprometa no sólo a aspectos menores como pagar impuestos y acatar la ley como si de un español decente se tratara (que eso ya lo hacen), si no a cosas realmente importantes como participar y respetar las costumbres típicamente españolas. Suponemos por “costumbres españolas” aspectos como: tomar el aperitivo, ir a la misa del Gallo en nochebuena, no criticar la fiesta nacional, ser del Madrid o del barça y vocear los domingos dentro del bar o conducir con varias copas de más. Por supuesto, el sometimiento a este contrato sólo afectará a inmigrantes pobres, es decir aquellos que vengan a España en busca de una vida mejor. Los ricos y blancos inmigrantes extranjeros que vengan de turismo a España desde Inglaterra, USA, Francia o cualquier país de la Unión Europea con una renta per cápita alta, no tendrán que vérselas con dicho contratito, ya que la decencia y las buenas intenciones se les supone, como el valor a los militares. De igual modo, tampoco los niñatos de buena familia que vengan a España en busca de fiesta veraniega o en Erasmus dando por saco a los vecinos borrachera tras borrachera, vomitando en la calle y buscando bronca deberán firmar contrato alguno, puesto que, tampoco suponen un problema real de convivencia. Problema lo plantean aquellos inmigrantes que consecuencia de alquileres abusivos y salarios de risa se ven en la necesidad de compartir casa con varias familias.
El PP pretende ganar votos de los sectores más ultraderechistas apelando al viejo miedo al extranjero. ¡Qué mejor manera de asegurarse el apoyo popular que echándole la culpa de los males de España al más pobre y al que menos recursos tiene para defenderse!. Debería Mariano Rajoy replantearse la iniciativa calcada del llamado “contrato de acogida e integración” del gobierno Sarkozy, pues la segregación racial y los disturbios acontecidos el pasado mes de noviembre en Paris rémora de los de hace apenas dos años parece indicar que someter, segregar y excluir a la población inmigrante constituye una bomba de relojería que más tarde o más temprano termina estallando, Aunque para entonces, siempre habrá nostálgicos de la España de ayer como Arias Cañete que culparán al extranjero de no ser lo suficientemente agradecido por la caridad plato de comida que España les ofreció. A cambio de nada, por supuesto.

domingo, 20 de enero de 2008

Os tengo olvidados

Lo sé, lectores míos. Sé que tengo el blog de lo más flojo, pero tengo excusa, lo que no sé es si os servirá, jeje. Ha comenzado el carnaval de Cádiz, y me paso las noches escuchando el concurso del Falla, y hasta el día 2 no termina,por lo que os pido paciencia y comprensión. Y como no, os animo a que conectéis con www.rtva.es y os impregnéis de carnaval, que es una vez al año, por lo menos.
Aún así, aprovecho para aplaudir a las asociaciones feministas y a IU que se han autoinculpado por colaborar o someterse (según el caso) a abortos, como apoyo a la intervención de la justicia en este asunto tan espinosamente sospechoso y con tintes moralistas. Por otro lado, atención! Obama vuelve a perder ante Hillary,´¿qué será?, tendremos que esperar hasta Febrero para ver en qué derivan las primarias estadounidenses.
Y mientras tanto, mi corazón se encoge porque mi atleti se ahoga frente al Real Madrid. Las carencias propias se camuflan ante la impotencia de un atleti sin ideas.
Prometo volver, no hay día ni noche que no piense en vosotros jeje